Comenzamos nuestra andadura como agentes de residuos peligrosos y no peligrosos, tejiendo acuerdos con gestores expertos de toda España. Desde el principio, nuestra filosofía fue clara: “Yo me ocupo, no te preocupes”. Y no era un lema, era un compromiso personal. Cada cliente recibía un trato directo, información actualizada y la seguridad de que estábamos ahí para resolver.
Con el tiempo evolucionamos. En 2019 damos un paso más y obtenemos la categoría de negociantes de residuos no peligrosos, abriendo camino a una nueva área en la que hoy somos especialmente fuertes: la valorización de materiales plásticos, especialmente plásticos técnicos. Mientras otros se centraban en las commodities, nosotros decidimos especializarnos en materiales complejos: ABS, PC, PET, PP, PE, PS, TPO, TPE, PPS, entre otros.
Esa decisión marcó nuestro ADN: buscar valor donde otros solo ven residuos.
Hoy, LGM es experiencia, es especialización y es confianza. Gestionamos residuos peligrosos y no peligrosos, valorizamos plásticos técnicos y acompañamos a empresas que necesitan soluciones claras, ágiles y eficaces. Pero sobre todo, seguimos fieles a nuestra razón de ser: cuidar de las empresas y del entorno con un trabajo serio, cercano y profundamente comprometido.
Nuestra misión es acompañar a las empresas en su responsabilidad ambiental, ofreciéndoles soluciones de gestión y valorización de residuos que sean seguras, eficientes y completamente adaptadas a su realidad. Queremos que cada cliente pueda centrarse en su negocio con la tranquilidad de saber que su gestión ambiental está en manos expertas.